martes 31 de marzo de 2009

Va a ser cosa del espectrómetro de antimateria

Lo vi el otro día en la televisión, al presidente de Caja Castilla La Mancha, y aunque el nombre no me sonaba de nada la cara sí que me era familiar, como si la hubiese visto antes bastantes veces, pero a saber dónde.

Pero ayer por la noche tuve una gran revelación que paso a compartir con todos ustedes:

El presidente de Caja Castilla La Mancha y un científico de Half Life

Efectivamente, una aparición desde el mismísimo Xen: es un infiltrado de la Alianza, qué duda cabe, que forma parte de una enorme conspiración interdimensional para invadir la Tierra, violar a nuestras mujeres e instalar un campo de supresión. Nuestros días están contados. Que sí.

sábado 14 de marzo de 2009

19

Esta vez lo pongo así en numeritos y no la cago como el año pasado en el que por hacer la gracia y debido a una sobredosis de estudio de alemán para aquella cosa del Bac, al final cumplía 28 años...

19

Bueno pues eso, mañana se supone que la Tierra completa su decimonovena vuelta around the Sun desde que nací allá por el 15 de marzo de 1990, cuando aún quedaba algo de la URSS y todavía ondeaba su bandera en la embajada rusa de Madrid. Me pilla cerca de casa y por lo visto la acabaron de construir poco antes de que se diluyera todo. Qué estampa más gloriosa me perdí coño :-)

La verdad es que no sé si hacer un pequeño balance o no de lo que han sido estos 365 días. Sí venga, tengo que hacerlo, soy algo previsible :) Aunque tampoco ha sido gran cosa, no sé.

El cumpleaños pasado me acuerdo que estábamos unos de clase en el ciber de al lado de mi colegio en una quedada, lo que viene siendo estar toda la noche erre que erre matando nazis y al mismo tiempo avanzando los planes para el establecimiento del cuarto Reich. Esas cosas son eso, una sobrada bastante importante (lo de ir toda la noche, con lo de los nazis y otros personajes de la Segunda Guerra Mundial algunos seguimos colgados a día de hoy), así que mi asistencia a tal antro ha caído en picado. Además de que aparte de ser una frikada gorda, uno se raya bastante a la hora de estar jugando y el local huele a vagón de tren corriendo por Polonia en 1942 hacia un lugar indeterminado. Lo que se dice un antro, vaya.

Allá por mayo del año pasado me encontraba entonces en pleno proceso de perfeccionamiento de mis conocimientos de Historia, Geografía, Matemáticas, Física y esas cosas. Y en junio por supuesto, tocó invertir todo ese tiempo en un puñado de exámenes. Dios mío cuánto tiempo estuve sin cagar duro... Al final salió bien el tema y me pusieron un 16,1 para el Baccalauréat y un 8,44 en la Selectividad. La nota del Bac, al ser más de 16, tiene asociada una palmadita en la espalda que se llama mention très bien y que se materializó por una invitación a la residencia del embajador francés el 1 de julio a todos los poseedores de tal mention, que fuimos unos cuantos. Nos tomamos unos canapés, el tío pronunció con dos cojones un discursillo íntegro en francés con todos nuestros padres delante que era obvio que no tenían ni idea de francés, y nos hicimos unas fotillos. Ahí quedó cerrada esa etapa de 14 años en el Liceo y se abrió una que se repite con pasmosa regularidad cada año: el verano.

Al empezar julio no tenía muy claro lo que iba a hacer. Un plan de interraíl que había se torció hasta un punto de no retorno, así que se suponía que me metería en una autoescuela a sacar el teórico, algún viaje a Logroño, quedar con los amigos que no se hubieran ido fuera y poco más. Lo de la autoescuela lo empecé con una semana de retraso porque se me ocurrió meterme en lo del 1€ al día, pero como al final hubo problemas con los papeles acabó pagándolo directamente ahí mi padre y a tomar viento. Al final el teórico no lo saqué porque soy gilipollas, me quedé sin plaza por los pelos para julio y me citaron para septiembre, donde fui creyendo que seguía controlando el tema después de pasar agosto... El resultado de aquello es público, y desde entonces no he vuelto a pisar la autoescuela. No porque estuviera mosqueado ni nada, pero de repente me vi sin tiempo por la cosa esa de estudiar industriales. Todavía tengo pagada otra convocatoria más y creo que 10 prácticas, así que cuando el tío de la autoescuela me vea entrar otra vez por la puerta después de sabe Dios cuánto tiempo va a flipar.

En julio también puse por escrito que definitivamente quería amargarme la vida estudiando industriales (bueno, no es para tanto, no es el infierno ni mucho menos, pero hay que saber gestionar bien las crisis de tiempo, psicológicas y tal...). Fui una mañana al rectorado de la Politécnica y me dieron un impreso tamaño sábana donde al fin y al cabo tenía que poner mis datos, la nota de Selectividad y las 12 opciones que quería. Todavía me acuerdo del orden: Industriales, Ingeniería Química, Telecomunicaciones, Aeronáutica, Informática y Física. Ya sé, poner Aeronáutica en cuarta posición fue un canteo, pero bueno, a mi realmente lo que me importaba eran las dos primeras que en primero son casi calcadas y también se dan en la misma escuela de la Castellana. Y además qué coño, iba sobrado de nota, pero nunca se sabe...

La última semana fui a Logroño con la familia y tal y unos días a Francia, que no pilla lejos. La verdad es que me mola bastante lo de pasar a Francia cuando queda tan cerca, el cambio de idioma de gente y tal... No sé, aunque sea un día, me gusta.

En agosto fui con la citada familia a Portugal, a la playa, a comer escargois (creo que era) y a hacer visitas varias. Luego rápidamente llegó septiembre.

Curso cero. Nervios. Primer día de clase en la escuela, se abre un periodo que se me antoja largo de cojones y lleno de sorpresas. Fuimos cada mañana durante tres semanas a que nos enseñaran el sota caballo y rey del dibujo técnico y a que nos refrescaran la física del colegio. Bueno, en el caso de la gente con la que iba del Liceo fue más aprender de cero que refrescar, pero en fin, al final aprobamos el examen final como todo el mundo y mira, ya son 6 créditos de libre elección que en primero nos son tan útiles como un mazapán en medio del desierto.

Y luego pues nada, estudiar y estudiar. La verdad es que tampoco he salido mucho más allá de cines, cenas con los amigos por ahí, quizá a algún bar y alguna visita rápida al ciber. Fui al Galileo Galilei creo que en noviembre a unos monólogos del genio de Joaquín Reyes de Camera Café y de otro de Muchachada Nui que iba detrás que no sé cómo se llama pero sí que es el actor del Gañán. Otro genio. (Se deja como ejercicio al lector meter ambos nombres en Google y en YouTube).

Las navidades fueron bastante bizarras como aquel que dice. Los primeros días de vacaciones me dio bastante corte ir a la biblioteca, pero al final el deber acabó ganado a la remolonería y allá que fui, aunque sólo un par de veces, porque luego volví a Logroño para las navidades en sí, con nochevieja y todo, y si abrí un libro fue puramente de casualidad.

Enero ya fue la locura, estudiando las 25 horas del día, de lunes a viernes cuando no había exámenes, y el sábado y el domingo en la biblioteca. Mal, mal, sí, sí, sí... Pero un buen día esa perforación anal terminó, y por lo visto con resultados decentes.

Y aquí estoy. Este año me voy a tomar mucho más en serio aquello de disfrutar el camino y no matarse a currar para llegar no sé muy bien a dónde el primero. La putada, eso sí, es que tengo la intención de salir por piernas cuanto antes de Madrid para vivir fuera de casa y tal y llevar otra vida que no sé si será mejor o peor, pero seguro que emocionante. Lo más rápido, fácil y nazi que tengo a tiro es una doble titulación en Francia que consistiría en largarme a una escuela central francesa cuando tenga todo primero y segundo aprobados y tirarme dos años allí para hacer aquí la especialidad creo que en tres cómodos semestres. La alternativa sería esperar a un Erasmus en tercero o cuarto o un doble título estándar en cuarto, cosa que veo muy, muy lejana, así que doble titulación en Francia tiene que ser. Y eso, como digo, entre que hay que tener cerrado todo segundo y que me quiero largar cuanto antes, no puedo llevar muy bien a cabo aquello de pararme a recoger las florecillas por el camino hasta entonces. No sé, es un follón, pero tampoco me he tirado 14 años trabajando en francés para tirarlo ahora por la borda. Todo se verá. Lo que sí que es cierto es que a partir de ahora intentaré disfrutar más y no ser tan capullo cerrado, así que ya iré contando lo que suceda.

PS: Por cierto, es curioso eso que sale en primer luegar en Google al buscar "19". También, a ver qué pasa con eso :)

PSS: Hala, ya he quedado como un salido, estaré contento :P

jueves 12 de marzo de 2009

Hoy he hecho el capullo

Y encima que trato de evitarlo tanto como puedo, pero a veces pasa.

En la escuela se organizan de vez en cuando conferencias, mesas redondas, debates y otras excusas para reunir en el salón de actos a 200 personas durante dos horas que a veces son interesantes y otras dan créditos. La que tenían hoy era de las interesantes, aunque por lo de los créditos estaba petada de gente de relleno que por lo visto venía a pasar el rato. El título era Vehículos eléctricos e híbridos y trataba curiosamente sobre eso mismo, que a ver cómo nos movemos cuando el barril de petróleo esté a 500$ por follones políticos o sea realmente un bien escaso. Y los ponentes también estaban interesantes: gente más o menos destacable implicada en el desarrollo de coches híbridos o eléctricos en Toyota, Nissan, Honda y Mitsubishi. Vamos, que interesante.

El caso es que a la hora a la que empezaba, a las 19, yo estaba en clase de Cálculo a exactamente a 10 minutos de acabar. Pero la "mesa redonda" empezaba ya mismo, así que no nos ha quedado otra al amigo con el que iba y a mí que salir desde la primera fila en la que estábamos en medio de un problema en la pizarra. Por supuesto se nos ha quedado la profesora mirando con cara de "¿qué coño hacéis saliendo a diez minutos del final?" y con ella el resto de la gente que eran cuatro gatos mal contados. Ha sido un poco nazi, sí, y por suerte se ha aclarado sonriendo y con ella contestando, con toda la razón del mundo, que ese tipo de cosas se avisan antes de empezar, coño, que no son formas.

Y lo malo es que la mujer, aunque no da la clase todo lo bien que se podría hacer, es muy muy maja, y me fastidia mucho haberle faltado al respeto en toda la cara. Y a mi amigo también, vaya. No sé, me fastidia hacer esas cosas que nunca hago y que hacen que parezca (más) gilipollas. Y igual alguien opina que lo mismo estoy haciendo un mundo de semejante tontería, pero desde mi referencial solidario las cosas se ven así.

La conferencia, eso sí, ha merecido ampliamente la pena. Es "fascinante", que dirían los Microsiervos, todo lo que están montando alrededor de los coches híbridos y de los eléctricos. Los híbridos ya son una realidad y se basan en unir lo mejor de los motores de gasolina y de los eléctricos en cada situación —según nos los han vendido hoy, claro—, pero en cambio los eléctricos no dejan de ser poco más que prototipos con poca autonomía. Puede que estén muy bien para ciudad, pero como un día haya que hacer una excursión de poco más de 80 km la hemos cagado. Mitsubishi es la única que parece que se los toma realmente en serio a día de hoy, el resto van a por los híbridos.

En fin, que más interesante que una clase de Álgebra del teorema del punto gordo —aquel de que tres rectas se cortan en un punto siempre que éste sea lo suficientemente gordo— copiando como una secretaria todo lo que ponga en la pizarra durante una hora sin enterarme de nada. Y lo del punto gordo, es que es muy informal el profesor. Y me quedaría gustosamente en casa, pero tiene la manía de pasar lista, cosa que agradece muchísimo el punto de clase...

miércoles 11 de marzo de 2009

¡Notas!

Captura de mis notas

Creo que ya estoy totalmente grillado. Voy a hacerme un sombrero de papel y a buscar un embudo.