Esta vez lo pongo así en numeritos y no la cago como el año pasado en el que por hacer la gracia y debido a una sobredosis de estudio de alemán para aquella cosa del Bac, al final cumplía 28 años...
Bueno pues eso, mañana se supone que la Tierra completa su decimonovena vuelta around the Sun desde que nací allá por el 15 de marzo de 1990, cuando aún quedaba algo de la URSS y todavía ondeaba su bandera en la embajada rusa de Madrid. Me pilla cerca de casa y por lo visto la acabaron de construir poco antes de que se diluyera todo. Qué estampa más gloriosa me perdí coño :-)
La verdad es que no sé si hacer un pequeño balance o no de lo que han sido estos 365 días. Sí venga, tengo que hacerlo, soy algo previsible :) Aunque tampoco ha sido gran cosa, no sé.
El cumpleaños pasado me acuerdo que estábamos unos de clase en el ciber de al lado de mi colegio en una quedada, lo que viene siendo estar toda la noche erre que erre matando nazis y al mismo tiempo avanzando los planes para el establecimiento del cuarto Reich. Esas cosas son eso, una sobrada bastante importante (lo de ir toda la noche, con lo de los nazis y otros personajes de la Segunda Guerra Mundial algunos seguimos colgados a día de hoy), así que mi asistencia a tal antro ha caído en picado. Además de que aparte de ser una frikada gorda, uno se raya bastante a la hora de estar jugando y el local huele a vagón de tren corriendo por Polonia en 1942 hacia un lugar indeterminado. Lo que se dice un antro, vaya.
Allá por mayo del año pasado me encontraba entonces en pleno proceso de perfeccionamiento de mis conocimientos de Historia, Geografía, Matemáticas, Física y esas cosas. Y en junio por supuesto, tocó invertir todo ese tiempo en un puñado de exámenes. Dios mío cuánto tiempo estuve sin cagar duro... Al final salió bien el tema y me pusieron un 16,1 para el Baccalauréat y un 8,44 en la Selectividad. La nota del Bac, al ser más de 16, tiene asociada una palmadita en la espalda que se llama mention très bien y que se materializó por una invitación a la residencia del embajador francés el 1 de julio a todos los poseedores de tal mention, que fuimos unos cuantos. Nos tomamos unos canapés, el tío pronunció con dos cojones un discursillo íntegro en francés con todos nuestros padres delante que era obvio que no tenían ni idea de francés, y nos hicimos unas fotillos. Ahí quedó cerrada esa etapa de 14 años en el Liceo y se abrió una que se repite con pasmosa regularidad cada año: el verano.
Al empezar julio no tenía muy claro lo que iba a hacer. Un plan de interraíl que había se torció hasta un punto de no retorno, así que se suponía que me metería en una autoescuela a sacar el teórico, algún viaje a Logroño, quedar con los amigos que no se hubieran ido fuera y poco más. Lo de la autoescuela lo empecé con una semana de retraso porque se me ocurrió meterme en lo del 1€ al día, pero como al final hubo problemas con los papeles acabó pagándolo directamente ahí mi padre y a tomar viento. Al final el teórico no lo saqué porque soy gilipollas, me quedé sin plaza por los pelos para julio y me citaron para septiembre, donde fui creyendo que seguía controlando el tema después de pasar agosto... El resultado de aquello es público, y desde entonces no he vuelto a pisar la autoescuela. No porque estuviera mosqueado ni nada, pero de repente me vi sin tiempo por la cosa esa de estudiar industriales. Todavía tengo pagada otra convocatoria más y creo que 10 prácticas, así que cuando el tío de la autoescuela me vea entrar otra vez por la puerta después de sabe Dios cuánto tiempo va a flipar.
En julio también puse por escrito que definitivamente quería amargarme la vida estudiando industriales (bueno, no es para tanto, no es el infierno ni mucho menos, pero hay que saber gestionar bien las crisis de tiempo, psicológicas y tal...). Fui una mañana al rectorado de la Politécnica y me dieron un impreso tamaño sábana donde al fin y al cabo tenía que poner mis datos, la nota de Selectividad y las 12 opciones que quería. Todavía me acuerdo del orden: Industriales, Ingeniería Química, Telecomunicaciones, Aeronáutica, Informática y Física. Ya sé, poner Aeronáutica en cuarta posición fue un canteo, pero bueno, a mi realmente lo que me importaba eran las dos primeras que en primero son casi calcadas y también se dan en la misma escuela de la Castellana. Y además qué coño, iba sobrado de nota, pero nunca se sabe...
La última semana fui a Logroño con la familia y tal y unos días a Francia, que no pilla lejos. La verdad es que me mola bastante lo de pasar a Francia cuando queda tan cerca, el cambio de idioma de gente y tal... No sé, aunque sea un día, me gusta.
En agosto fui con la citada familia a Portugal, a la playa, a comer escargois (creo que era) y a hacer visitas varias. Luego rápidamente llegó septiembre.
Curso cero. Nervios. Primer día de clase en la escuela, se abre un periodo que se me antoja largo de cojones y lleno de sorpresas. Fuimos cada mañana durante tres semanas a que nos enseñaran el sota caballo y rey del dibujo técnico y a que nos refrescaran la física del colegio. Bueno, en el caso de la gente con la que iba del Liceo fue más aprender de cero que refrescar, pero en fin, al final aprobamos el examen final como todo el mundo y mira, ya son 6 créditos de libre elección que en primero nos son tan útiles como un mazapán en medio del desierto.
Y luego pues nada, estudiar y estudiar. La verdad es que tampoco he salido mucho más allá de cines, cenas con los amigos por ahí, quizá a algún bar y alguna visita rápida al ciber. Fui al Galileo Galilei creo que en noviembre a unos monólogos del genio de Joaquín Reyes de Camera Café y de otro de Muchachada Nui que iba detrás que no sé cómo se llama pero sí que es el actor del Gañán. Otro genio. (Se deja como ejercicio al lector meter ambos nombres en Google y en YouTube).
Las navidades fueron bastante bizarras como aquel que dice. Los primeros días de vacaciones me dio bastante corte ir a la biblioteca, pero al final el deber acabó ganado a la remolonería y allá que fui, aunque sólo un par de veces, porque luego volví a Logroño para las navidades en sí, con nochevieja y todo, y si abrí un libro fue puramente de casualidad.
Enero ya fue la locura, estudiando las 25 horas del día, de lunes a viernes cuando no había exámenes, y el sábado y el domingo en la biblioteca. Mal, mal, sí, sí, sí... Pero un buen día esa perforación anal terminó, y por lo visto con resultados decentes.
Y aquí estoy. Este año me voy a tomar mucho más en serio aquello de disfrutar el camino y no matarse a currar para llegar no sé muy bien a dónde el primero. La putada, eso sí, es que tengo la intención de salir por piernas cuanto antes de Madrid para vivir fuera de casa y tal y llevar otra vida que no sé si será mejor o peor, pero seguro que emocionante. Lo más rápido, fácil y nazi que tengo a tiro es una doble titulación en Francia que consistiría en largarme a una escuela central francesa cuando tenga todo primero y segundo aprobados y tirarme dos años allí para hacer aquí la especialidad creo que en tres cómodos semestres. La alternativa sería esperar a un Erasmus en tercero o cuarto o un doble título estándar en cuarto, cosa que veo muy, muy lejana, así que doble titulación en Francia tiene que ser. Y eso, como digo, entre que hay que tener cerrado todo segundo y que me quiero largar cuanto antes, no puedo llevar muy bien a cabo aquello de pararme a recoger las florecillas por el camino hasta entonces. No sé, es un follón, pero tampoco me he tirado 14 años trabajando en francés para tirarlo ahora por la borda. Todo se verá. Lo que sí que es cierto es que a partir de ahora intentaré disfrutar más y no ser tan capullo cerrado, así que ya iré contando lo que suceda.
PS: Por cierto, es curioso eso que sale en primer luegar en Google al buscar "19". También, a ver qué pasa con eso :)
PSS: Hala, ya he quedado como un salido, estaré contento :P